ADAPTACION DE "TODA CLASE DE PIELES"
Vamos hacer
una adaptación del cuento de los Hermanos Grimm "Toda clase de
pieles".
Había una vez
en un país muy lejano cerca de la costa, un castillo muy grande donde vivían
unos reyes guapísimos: La reina era rubia con los ojos tan azules como el mar y
el rey alto y fuerte como nadie en el reino.
Pasó el
tiempo y nació una niña muy guapa, Eva. Se parecía mucho a su mamá, y cuando la
pequeña se hizo mayor sus padres, los reyes, tenían que casarla con un príncipe
para que ella fuera feliz como lo eran ellos y pudiera vivir tan feliz como
ellos, asique en ese momento los reyes se pusieron a buscar un buen príncipe
para casar a su hija.
Eva, la
princesa, no quería casarse con el príncipe que sus padres eligieran, sino que
ella quería encontrar a ese chico con el que había soñado tanto. No le conocía
pero estaba siempre en sus sueños.
Llego el día
de la boda y Eva aun no había conocido a su príncipe. Organizaron un baile, en
el que todos los príncipes se presentaron ante ella. La princesa
al ver que ninguno le gustaba, y ante la
presión de sus padres puso una condición: “quien quiera ser mi príncipe tendrá
que hacerme un vestido tan dorado como el sol y otro tan brillante como la
luna”.
Todos los
príncipes se fueron de vuelta a sus castillos y de repente apareció el apuesto
príncipe de ojos verdes de sus sueños. Eva se quedo sin palabras, pero el
príncipe la dijo: “tranquila princesa, haré tus dos vestidos y me casare
contigo”.
Después de un
año, volvieron a organizar un baile. El apuesto príncipe no aparecía, solo
llegaban príncipes feos con los vestidos que había pedido, pero como no aparecía
el, hizo otra propuesta: “cuando me traigáis un abrigo de toda las clases de
pieles, me casare con alguno de vosotros”. La princesa triste se fue a su
habitación.
Pasaron unos
días y los primeros príncipes empezaban a llegar para entregarle a la princesa
el precioso abrigo de pieles, pero la princesa no estaba satisfecha.
Esa misma
noche, Eva se escapo, se llevo sus vestidos, el abrigo de pieles, su colgante con la llave de su diario y un
anillo que su madre la había regalado. En el camino se encontró con unos
trabajadores que estaban recogiendo fruta y la ofrecieron irse con ellos para
darla algo de comer. Y desde ese momento la princesa empezó a trabajar con
ellos en una cocina de un gran palacio.
La primera
noche que la princesa pasó en el castillo la mandaron servir al príncipe una
sopa que ella misma había preparado. El príncipe
al ver la sopa, vio una pequeña llave, ¡era la llave que Eva llevaba en su
colgante!, se le había caído en la sopa y no se había enterado. Al día
siguiente, se celebraba un baile, la princesa estaba ilusionada en ir y se puso
su precioso vestido dorado.
La princesa
la primera noche se puso el vestido dorado como el sol y el príncipe al verla
quería bailar con ella, bailaron un rato y la princesa tenía que volver a la
cocina para ayudar.
Esa misma noche, la princesa volvió a subirle la sopa, pero
esta vez, metió aposta el anillo que le había regalado su madre. El príncipe se
sorprendió y no dijo nada.
La segunda
noche volvió a pasar lo mismo, pero esta vez se puso el vestido brillante como
las estrellas, y el príncipe bailó con ella y sin que la princesa se diera
cuenta le puso un anillo en la mano.
De repente se
quedaron en silencio y mirándose fijamente a los ojos y en ese momento fue
cuando los dos se dieron cuenta de que ya se conocían. Era el apuesto príncipe
de sus sueños, y lo tenía ante ella.
La princesa y
el príncipe se casaron y vivieron felices para siempre.
Muy bien. La última parte cambia el ritmo y se hace demasiado rápido.
ResponderEliminar